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La causa de la decadencia moral de un pueblo

04/07/2024

Escritor Español Petrusvil

Poeta, escritor, divulgador y analista.
Tiempo de lectura 3 minutos.
La causa de la decadencia moral de un pueblo

La causa de la decadencia moral de un pueblo

España es el país del mundo donde mejor funcionan las ideologías de izquierda desde Zapatero hasta Sánchez. No sólo se niega el pasado sino que además se reconstruye falazmente mediante la ley de memoria histórica. Así como por la consentida y artera reinvención de la Historia por parte de los nacionalismos.

El borregueo y la abulia del españoloide moderno merecería ser estudiado a fondo por la sociología, la psicología y la historia al alimón. No se entiende tamaña rendición. Al españolazo del tercer milenio le da igual que le da lo mismo lo que le venga a ocurrir.

Estamos sitos en la ideologización programática institucionlizada por el PSOE y consentida por el PP:

Agenda 2030, destrucción de la nación alentando y apoyándose en los separatismos, apoyo institucional y legal al LGTBI, leyes de memoria, leyes de género. Inventar un ilícito penal absurdo e ilícito sobre el pensamiento mediante los delitos de odio, la inmigración ilegal desatada y la sustitución poblacional a la que nos conduce. La destrucción de la familia, la enseñanza explícita a los niños, partir de los 4 años, de las distintas opciones sexuales. Liquidación de la soberanía en el ámbito nacional (nacionalismos) o entregándola gratuitamente a la UE,…

No me extiendo más porque mi disertación, en la escasa extensión de un simple artículo, va en el sentido de intentar determinar la causa última del obnubilado consentimiento ciudadano a esta ideologizada transformación y su inacción como si no fuera para con ellos.

Leyendo este artículo que menta la necesidad de arraigo descrita por Simone Weil y la compara con concepto de “comunidad ética” y que incluye a Roger Scruton en su obra «La cultura moderna», me ha dado por pensar que el español vive presa del desarraigo frente a su historia, su cultura y su entidad e identidad católicas como consecuencia de la Leyenda Negra. Así, el español fue llevado a caer en un sentimiento de culpa del que no se ha levantado, y le ha llevado a despreciar y a abandonar su pasado y su propia naturaleza, cayendo en el desarraigo al negar y penar por sus obras. Y ese desarraigo está siendo acentuado por la tergiversación de la historia reciente y la ideologización antes mentada.

Esta parece ser la causa última de nuestra decadencia moral y de la cesantía en su identidad como pueblo, en los valores que movían con hidalgía y generosidad a los españoles durante los siglos del Imperio Español.

Hipólito Taine llegó a decir: «Hay un momento superior en la especie humana: España desde 1500 a 1700.» Por supuesto, Taine no era español. Sólo un extranjero podía alabar tanto el quehacer español que el propio español se empeñó en denostar.

Dice Simone Weil:

«Frente a la situación de desarraigo que lleva a las almas a caer en una inercia similar a la muerte, o que las lleva a extender la enfermedad contribuyendo a su contagio, Simone Weil defiende que “lo que hay que preservar con celo en todas partes son las gotas de pasado vivo”. Porque “no tenemos otra vida, otra savia, que los tesoros heredados del pasado y digeridos, asimilados, recreados por nosotros mismos”, y porque “de todas las necesidades del alma, [no existe] ninguna más vital que el pasado”.

Dice Roger Struton:

«… la “comunidad ética” comparte una “cultura común” a través de la cual el ser humano tiene acceso a una “visión ética” que da sentido a la vida (eleva la vida por encima de la naturaleza para situarla en el plano ético), que implica una educación moral (enseña “qué sentir”), y que constituye una fuente de sabiduría práctica (enseña “qué hacer”)».

Extractos del artículo al que hago mención: «La antigua experiencia del hogar«

Pues bien, esta hispanofobia autófaga, suicida, inyectada a través de la tan lacerante como falsa Leyenda Negra, como su aceptación autoculpabilizante tanto por nuestras élites como por el pueblo nos ha hundido en el pozo de nuestra decadencia moral que es la que prevalece en estos momentos.

Indigenismo y Leyenda Negra

By Petrusvil

No conozco ningún pueblo en el mundo – en lo que alcanza mi conocimiento de la Historia de la humanidad, Udes. me corregirán si me equivoco- que se haya hecho el harakiri por asumir tan íntimamente su historia como la contada bastarda y malintencionadamente por otros países envidiosos al objeto de destruirlo.

A la disolución del Imperio Español ha seguido la decadencia moral del español, permeabilizada lentamente por ósmosis por los ajenos a lo largo de siglos y auspiciada por la propia autodefenestración; por la autofagia del primigenio ‘eros’ y el ‘ethos’ católicos que movía el generoso corazón del español que quiso cambiar a mejor el mundo y no le dejaron.

Protestantismo: El eros y el ethos católicos no debían cambiar el mundo

By Petrusvil

Somos ya, pues, unas almas sin pasado donde asentarnos y sin «ética comunitaria» que disponga ni se oponga a la autodestrucción moral y vital a la que nos conducen, propios y ajenos, como un rebaño camino del matadero.

(FiN) La causa de la decadencia moral de un pueblo