
La Resignificación
La resignificación
El significado de resignificación es conferirle un nuevo significado a un hecho. Es especialista la izquierda en esconder, tras palabros sutilmente escogidos pero rimbombantes, sus intenciones y detrás de sus buenisteas declaraciones pretender un destrozo o un agravio; tal es el caso de la “resignificación» del Valle de los Caídos, al que , renombrado bajo la hoz de “su” Memoria Histórica, la suya, como “Valle de Cuelgamuros, le espera el martillo de la profanación para convertirlo en un memorial iconoclasta y anticristiano, a mayor gloria de los vencidos, un parque temático de la mentira histórica.
Visto que ni la zurdería gobernante ni la Iglesia española muestran a las claras el acuerdo que han alcanzado, y que sólo venden, cada uno por su lado, su propio y propagandista éxito, habrá que ir a las pretensiones que ese sembrador de odios que nos preside manifiesta en su “Concurso de Proyectos para el Valle de Cuelgamuros” que el gobierno ha colgado en la página del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. Al que recomiendo que echen un vistazo:
=> Concurso de Arquitectura Memorial Cuelgamuros
Para centrar el asunto expliquemos lo que incluye en la denominación de “Conjunto Monumental Valle de Cuelgamuros” como ámbito de actuación: El Mirador de la Cruz, la Basílica, la Exedra (la gran arquería de la entrada de la Basílica) y la Gran explanada delante de la entrada.
Así por un lado parece que queda excluida la Cruz al hacer mención sólo al mirador aunque lo dejan de modo sibilinamente inconcreto, esto es, si el mirador incluye la misma. Y, por el otro, al no mentarse la explanada posterior, por ahora, no parece que vayan a tocar tampoco la Abadía Benedictina, la Escolanía, la Capilla, el claustro y la Hospedería.
Queda pues claro y diáfano que van a profanar la Basílica al completo, miren si no el plano del proyecto siguiente con las áreas marcadas del Ambito del Proyecto de Resignificación y de Musealización, y el Área de movimiento del Centro de Interpretación – es claro que de la historia-, no dejan lugar a dudas.
Esto lleva a pensar que el acuerdo entre el gobierno y el alto clero español supone la desacralización de la Basílica, cosa esta que debe ser consentida por la Iglesia en virtud del Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado Español de 1979. Esa desacralización pudiera parecer parcial, salvándose la zona central del crucero para las celebraciones religiosas, pero no queda nada claro a tenor del plano del proyecto.

Todo se haría en base a tres proyectos:
1 – Proyecto de Resignificación: Intervención artística, arquitectónica y paisajística en el conjunto monumental.
2 – Proyecto Arquitectónico: Diseño de un centro de interpretación para actividades expositivas y de restauración.
3 – Proyecto de Musealización: Desarrollo de la implantación museográfica en el centro de interpretación y en el interior de la basílica.
Es difícil concretar más porque el pliego de condiciones completo no se muestra accesible en el enlace dispuesto al efecto por el Ministerio.

Yendo a la finalidad del proyecto:
“La finalidad del concurso consiste generar un cambio en la percepción colectiva del lugar mediante la capacidad de impacto cultural,, tecnológico o social de las propuestas, dirigidas, principalmente, a la reactivación funcional y social del entorno. En este sentido, el concurso persigue la transformación del conjunto en un lugar de memoria, reconocimiento, conmemoración y homenaje, en consonancia con los principios de memoria democrática y de la mano de los Derechos Humanos y de la Justicia Universal”.
Así pues la finalidad expresada de “generar un cambio en la percepción colectiva del lugar” refleja a las claras sus intenciones. Que no son más que profanar un lugar religioso convirtiéndolo en un parque memorístico de su torticera manera de entender la historia, su “memoria democrática”, como resarcimiento de aquella izquierda revolucionaria, comunista y anticlerical que perdió la guerra. Amparando sus aviesas intenciones en los laicismos modernos de los Derechos Humanos y la Justicia Universal.
“Las propuestas deberán garantizar la sensibilidad, el respeto y la innovación, con un enfoque inclusivo y homologable a los proyectos de resignificación semejantes más avanzados a nivel europeo e internacional. Se valorará especialmente la incorporación de soluciones novedosas y alejadas de planteamientos conmemorativos tradicionales ya superados”.
No podía faltar, ya ven, lo inclusivo que no es más que meter en un totum revolutum, un mix infumable lo que hay y lo que encuentran a faltar que es la manera de diluir lo existente. En cuanto a la apelación a su homologación con otros Monumentos laicos internacionales se trata de una justificación muy española al uso: Haremos lo que en el extranjero hacen, no lo nuestro. Otra manera más de disolver lo que hay allí. Hablan falsamente de respeto porque también abogan por hacerlo novedoso que suena a otro de sus palabros “deconstrucción”; puesto que aplican el concepto modernero de que se aleje de planteamientos tradicionales. Faltaría más, se trata de cambiarlo todo.
«La materialización de las propuestas será libre. Garantizarán la asimilación de los elementos monumentales y de gran impacto perceptivo, la integración en el conjunto arquitectónico y el respeto hacia el patrimonio construido y natural existente«.
Dejan claro pues la libre realización – no se corten diseñadores en su imaginación- y claro, también, que respetarán las piedras, lo grandioso, pero modificarán su significado, lo cual no es más que una adulteración del original, y al ser una iglesia, una profanación en toda regla.
Queda pues claro lo que esconde el término “resignificar”: Profanar, reconvertir, deconstruir y eliminar definitivamente lo que les molesta que no es otra cosa que la cristiandad y el recuerdo de su estrepitoso fracaso del siglo pasado.
Si no conoce el Valle de los Caídos vea este video impactante. Una visita completa a la Iglesia Abacial de la Santa Cruz del Valle de los Caídos:
FiN
By Petrusvil














