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Occidente debió integrar a Rusia no buscar el enfrentamiento ni acorralarla

Escritor Español Petrusvil

Poeta, escritor, divulgador y analista.
21/03/2022
Tiempo de lectura 4 minutos.
Occidente debió integrar a Rusia no buscar el enfrentamiento ni acorralarla

Detrás de la invasión de Rusia a Ucrania, trasluce un conflicto todavía mayor entre  dos potencias mientras la tercera, China, apoya a Rusia. La solución al conflicto de Ucrania pasa por acercar a Rusia a Occidente, y ello a pesar de la guerra emprendida por Rusia contra Ucrania. (Occidente debió integrar a Rusia no buscar el enfrentamiento ni acorralarla).

El error de no integrar a Rusia en Occidente, tras la caída del comunismo; y de irla acorralando ampliando cada vez más el número de miembros de la OTAN con países del antiguo;Telón de Acero, ha sido el gran fallo de un Occidente. Que con un juicio obtuso, no será capaz de enfrentarse a las auténticas amenazas que son la tiranía comunista china y el islamismo radical.

Para entender cómo hemos llegado a la situación actual es necesario  analizar lo ocurrido en las últimas décadas. Durante la presidencia de George W. Bush (2001 a 2009), que se solapó en el marco temporal, con el primer mandato de Putin (2000 a 2008),; las relaciones entre EEUU y Rusia se mantuvieron dentro de una relativa cordialidad; que solo se vio alterada puntualmente por el proyecto estadounidense del escudo antimisiles en Europa y por el conflicto entre Rusia y Georgia, en 2008.

Esa cordialidad se mantuvo durante el primer mandato de Barack Obama. Sin embargo, todo cambió durante el segundo mandato de Barack Obama con Joe Biden de vicepresidente. La progresía mediática comenzó su agresividad contra Rusia por varios motivos.

En primer lugar, por la mal llamada primavera árabe. En este escenario, Occidente con Obama y Biden a la cabeza, cometió el error garrafal de apoyar ciertas revueltas del mundo árabe; que sólo sirvieron para desestabilizar aún más la zona y fortalecer al islamismo radical. Hasta tal punto que, numerosos líderes autoritarios;pero no fanáticos; como el egipcio Mubarak o el libio Gadafi, fueron sustituidos por extremistas islámicos; los Hermanos Musulmanes en Egipto o terminaron regresionando en Estados fallidos como es la Libia de nubestros días.

Occidente debió integrar a Rusia no buscar el enfrentamiento ni acorralarla

Sin embargo, el efecto más peligroso fue el auge del Estado Islámico (ISIS o Daesh); la organización de fanáticos islamistas que ha teñido de sangre las ciudades de todo el mundo con sus atentados, y que en 2014,;se autoproclamaron como califato islámico, llegando a controlar amplias zonas del territorio de Siria e Iraq.

En aquel momento, el principal campo de batalla fue Siria,;donde el régimen de Bashar Al Assad perdía cada día más territorio por el acoso territorial del Daesh; y de los grupos rebeldes a su vez respaldados por Occidente, próximos también al islamismo radical. Sin embargo, todo dio un vuelco en 2015, cuando Putin, anunció el inicio de operaciones militares en Siria;para apoyar al presidente de Siria en su lucha contra el ISIS. 

La decisión de Putin de intervenir en favor de Al Assad disgustó a los Estados Unidos de Obama-Biden que,;en su inútil intento de derrocar al líder sirio, lo único que habían favorecido con su errática actuación, fue el avance del Daesh. La historia contará que Rusia estaba del lado correcto; apoyando a un líder que aun siendo autoritario, no era un extremista islámico y consentía –;algo inusual en el mundo islámico- la plena libertad religiosa de los cristianos. Sin la intervención de los rusos el Estado Islámico se habría alzado victorioso; y si bien el conflicto en Siria aún no ha terminado, el islamismo radical ha sufrido un claro retroceso.

Otro asunto conflictivo entre la progresía gobernante USA y la Rusia de Putin fue en el año 2013; cuando Rusia aprobó la legislación contra la propaganda LGTBI. Una legislación muy parecida a la adoptada por los dos últimos gobiernos cristianos de la UE, Polonia y Hungría; la cual perseguía la defensa de los valores tradicionales de familia y la vida. Dicha legislación originó también un conflicto entre la progresista Casa Blanca de Obama & Biden y el Kremlin.

Occidente debió integrar a Rusia no buscar el enfrentamiento ni acorralarla

Estos eventos distanciaton aún más a EEUU y Rusia, y en el marco de la beligerancia entre ambas naciones, se producía el primer capítulo del conflicto entre Rusia y Ucrania, cuando en 2014, Rusia se anexionaba Crimea – después de un golpe de Estado en Ucrania instigado por USA y Soros para imponer un gobierno prooccidental- sin que supusiera ninguna reacción por parte de la OTAN, USA y la UE, que se limitaron a imponer sanciones económicas a Moscú, como ahora ocho años después. 

Pero sin lugar a dudas, el clímax de la animadversión entre Obama y Putin ocurrió durante las elecciones presidenciales de 2016; en las que se impuso el republicano D. Trump a la demócrata H. Clinton. Para intentar deslegitimar la victoria republicana, los demócratas y los medios  progres crearon la farsa de la trama rusa; basada en supuestos vínculos entre Trump y el Kremlin, por los cuales Rusia habría manipulado las elecciones presidenciales estadounidenses en favor de Trump. Un auténtico fraude propagandístico que sigue desmontando la investigación del Fiscal Especial John Durham. 

Con la llegada al poder de Donald Trump hubo una mejora notable en las relaciones con Rusia. El Ejecutivo de Trump favoreció históricos acuerdos de paz en Oriente Medio, eliminando al máximo el intervencionismo exterior americano. Y con respecto a Rusia, la firmeza de posiciones de Trump, unida a una mayor comprensión de las posturas  del Kremlin, fraguó una de las mejores relaciones ruso-americanas que ha habido. Tanto es así que el Kremlin no efectuó ningún intento de expansion territorial durante el mandato de Trump.

Toda la buena relación se acabó con la llegada de Biden a la presidencia. Otra vez la progresía mediática y los demócratas volvieron a tensar las relaciones con Rusia. Y, nada más aterrizar en la Casa Blanca, Biden insultó a Putin calificándole de “asesino”, por la “injerencia rusa en las elecciones”, a pesar de que se ha demostrado que la supuesta injerencia fue un fraude propagandístico creado por los propios demócratas.

Occidente debió integrar a Rusia no buscar el enfrentamiento ni acorralarla

Y ahora, durante la presidencia del demócrata Biden y nuevamente enquistadas las relaciones, nos encontramos en el segundo acto del conflicto ruso-ucraniana, … de nuevo ante la pasividad de un Occidente regido por un progresista cobarde y senil como Biden. 

Rusia ha iniciado una guerra contra Ucrania a consecuencia del expansionismo de la OTAN, y han sido Barack Obama y Joe Biden quienes han venido enfrentando a Occidente con Rusia y acercando las fronteras de la OTAN a la frontera rusa, lo que puede tener consecuencias letales para el futuro del mundo.

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FIN

Putin se saldrá con la suya y nadie puede evitarlo

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