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Cómo Blackrock USA y la UE desencadenaron la crisis energética mundial

Escritor Español Petrusvil

Poeta, escritor, divulgador y analista.
20/11/2022
Tiempo de lectura 7 minutos.

Cómo Blackrock USA y la UE desencadenaron la crisis energética mundial
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Tabla de contenidos

La crisis energética mundial la han desencadenado mediante la adhesión a la Agenda de Sostenibilidad 2030 de la ONU. Esta define los objetivos del desarrollo sostenible– acorde con los postulados del WEF de Klaus Schwab-. Amén de una colosal desinversión en el sector mundial del petróleo y el gas siguiendo la otra agenda menos conocida: La Agenda ESG (Environmental, Social and Governance). (Cómo Blackrock, USA y la UE desencadenaron la crisis energética mundial)

La mayoría de la gente está desconcertada con lo que es una crisis energética mundial jamás conocida, con los precios del petróleo, el gas y el carbón en alza galopante y simultáneamente. Esta crisis está forzando el cierre de las principales plantas industriales, como las de productos químicos, aluminio o acero; y de muchas empresas medianas (agricultura, ganadería, etc.) y pequeñas por la brutal subida de los costes energéticos.

La Administración Biden y la UE han insistido en que todo se debe a las acciones militares de Putin y Rusia en Ucrania. Pero este no es el caso. La crisis energética es una estrategia planeada desde hace mucho tiempo por los círculos políticos y corporativos occidentales. Su objetivo es desmantelar las economías industriales en nombre de una Agenda Verde distópica. Eso tiene sus raíces en el período mucho antes de febrero de 2022, cuando Rusia lanzó su acción militar en Ucrania.

Cómo Blackrock USA y la UE desencadenaron la crisis energética mundial

Qué es la ESG

Como todo el plan se basa en la ESG será mejor que les explice algo de lo que es esto.

Los criterios ESG (Environmental, Social and Governance) son aquellos que siguen las empresas que pueden declararse sostenibles en los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza. Siguen el concepto de inversión ética, es decir, sostenible y responsable. El gobierno ambiental, social y corporativo.

Los criterios ESG abarcan los siguientes aspectos:

El factor ambiental (E), para tomar decisiones en función de cómo afectan las actividades de las empresas en el medio ambiente. (Prohibidas inversiones en empresas petroleras, las de armamentos y las de tabaco).
El factor social (S), para tener en cuenta la repercusión que tienen en la comunidad las actividades desempeñadas por la compañía. Por ejemplo, en términos de diversidad, derechos humanos o cuidados sanitarios. (Ideología WOKE, Generista y LGTBi a tope)
Y el factor de gobierno (G), que estudia el impacto que tienen los propios accionistas y la administración. Se basa en cuestiones como la estructura de los consejos de administración (que haya mujeres y gente de distintas razas), los derechos de los accionistas o la transparencia, entre otros.

Las empresas son evaluadas en función del grado de cumplimiento de los criterios ESG. Así las empresas con mejor `puntuación ESG tendrán mejores oportunidedaes de recibir inversiones y las empresas peores no recibirán inversiones (Petroleras, gasísticas, etc.):

Nasdaq Mide el impacto ESG de su cartera: Acerca de la huella ESG

Nasdaq ha creado una interfaz fácil de implementar que mide el efecto de sostenibilidad global de una cartera y valores individuales. A través de una plataforma intuitiva, creada y desarrollada por nuestro socio Matter, los inversionistas y gerentes tienen acceso a los efectos de la vida real de cada inversión, junto con alternativas que pueden adaptarse mejor a los objetivos de sustentabilidad de un individuo.

Aquí tienen un ejemplo de la medición ESG por parte de Nasdaq:

Cómo Blackrock, USA y la UE desencadenaron la crisis

Cómo Blackrock USA y la UE desencadenaron la crisis energética mundial


Blackrock impulsa la ESG (Environmental, Social and Governance)

“Todo gobierno, empresa y accionista debe enfrentar el cambio climático”

En enero de 2020, en vísperas de los confinamientos y cierres por covid – devastadores desde el punto de vista económico y social-, el director ejecutivo del fondo de inversión más grande del mundo, Larry Fink de Blackroc, envió una carta a los colegas de Wall Street y directores ejecutivos corporativos sobre el futuro de los flujos de inversión. En el documento, modestamente titulado “Una remodelación fundamental de las finanzas” , Fink, que gestiona el fondo de inversión más grande del mundo con unos 7 billones de dólares bajo gestión, anunció un cambio radical para la inversión corporativa. El dinero “ iría hacia lo verde”. En otra carta de 2020 a continuación, Fink declaró:

“En un futuro cercano, y antes de lo que la mayoría anticipa, habrá una importante reasignación de capital… El riesgo climático es un riesgo de inversión”. Además, afirmó: “Todo gobierno, empresa y accionista debe enfrentar el cambio climático”.

Larry Fink

En una carta separada a los clientes inversionistas de Blackrock, Fink entregó la nueva agenda para la inversión de capital. Declaró que Blackrock abandonará ciertas inversiones con alto contenido de carbono, como el carbón, la mayor fuente de electricidad para EE. UU. y muchos otros países. Agregó que Blackrock examinaría nuevas inversiones en petróleo, gas y carbón para determinar su adhesión a la “sostenibilidad” de la Agenda 2030 de la ONU.

Fink dejó en claro que el fondo más grande del mundo comenzaría a desinvertir en petróleo, gas y carbón. “Con el tiempo”, escribió Fink, “las empresas y los gobiernos que no respondan a las partes interesadas y aborden los riesgos de sostenibilidad se enfrentarán a un creciente escepticismo de los mercados y, a su vez, a un mayor costo de capital”. Una auténtica amenaza desinversora. Agregó que «el cambio climático se ha convertido en un factor determinante en las perspectivas a largo plazo de las empresas… estamos al borde de una remodelación fundamental de las finanzas».

Declaración de guerra de las grandes finanzas contra la industria energética convencional

A partir de ese momento, la llamada inversión ESG, que penaliza a las empresas emisoras de CO2 como ExxonMobil, se ha puesto de moda entre los fondos de cobertura y los bancos de Wall Street y los fondos de inversión, incluidos State Street y Vanguard. Tal es el poder de Blackrock. Fink también logró que cuatro nuevos miembros de la junta de ExxonMobil se comprometieran a poner fin al negocio de petróleo y gas de la compañía.

La carta de Fink de enero de 2020 fue una declaración de guerra de las grandes finanzas contra la industria energética convencional. BlackRock fue miembro fundador del Grupo de trabajo sobre divulgaciones financieras relacionadas con el clima (TCFD). Y es signatario de UN PRI: Principios para la inversión responsable. Se trata de una red de inversores respaldada por la ONU que impulsa la inversión de carbono cero utilizando el ESG altamente corrupto. Criterios: factores ambientales, sociales y de gobierno en las decisiones de inversión. No existe un control objetivo sobre los datos falsos para el ESG de una empresa. Además, Blackrock firmó la declaración del Vaticano de 2019 que aboga por los regímenes de fijación de precios del carbono. BlackRock en 2020 también se unió a Climate Action 100, una coalición de casi 400 administradores de inversiones que administran USD 40 billones.

Con esa fatídica carta del CEO de enero de 2020, Larry Fink puso en marcha una desinversión colosal en el sector mundial de petróleo y gas de más de un billón de dólares. En particular, ese mismo año, Fink de BlackRock fue nombrado miembro de la Junta de Síndicos del Foro Económico Mundial distópico de Klaus Schwab. Que es el nexo corporativo y político de la Agenda 2030 de la ONU Carbono Cero. En junio de 2019, el Foro Económico Mundial y las Naciones Unidas firmaron un acuerdo estratégico marco de asociación para acelerar la implementación de la Agenda 2030. WEF cuenta con una plataforma de Inteligencia Estratégica que incluye los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

=> ¿Por qué los inversores dan la espalda a los proyectos de combustibles fósiles?

En solo dos años, $ 1 billón ha salido de la inversión en exploración y desarrollo de petróleo y gas a nivel mundial. La extracción de petróleo es un negocio costoso. El corte de la inversión externa por parte de BlackRock y otros inversionistas de Wall Street significa la muerte lenta de la industria.

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Biden, ¿un presidente de BlackRockero?

Biden tuvo una reunión a puerta cerrada a fines de 2019 con el CEO de BlackRock

Al principio de su entonces mediocre candidatura presidencial, Biden tuvo una reunión a puerta cerrada a fines de 2019 con Fink, quien supuestamente le dijo al candidato que «estoy aquí para ayudar«. Después de su fatídica reunión con Fink de BlackRock, el candidato Biden anunció: «Vamos a deshacernos de los combustibles fósiles…». En diciembre de 2020, incluso antes de que Biden asumiera el cargo en enero de 2021, nombró a Brian Deese, Director Global de Inversión Sostenible de BlackRock, para ser Asistente del Presidente y Director del Consejo Económico Nacional. Aquí, Deese – quien desempeñó un papel clave para Obama en la redacción del Acuerdo Climático de París en 2015- ha dado forma discretamente a la guerra contra la energía de Biden.

Esto ha sido catastrófico para la industria del petróleo y el gas. El hombre de Fink, Deese, participó activamente en darle al nuevo presidente Biden una lista de medidas antipetróleo. Preparadas para ser firmadas por Orden Ejecutiva a partir del primer día en enero de 2021, previendo un posible mandato presidencial ese año. Eso incluía cerrar el enorme oleoducto Keystone XL que traería 830,000 barriles por día desde Canadá. Refinerías de Texas, y detener cualquier nuevo arrendamiento de extracción de petróleo en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico (ANWR). Biden también se reincorporó al Acuerdo Climático de París que Deese había negociado para Obama en 2015 y que Trump canceló.

El mismo día, Biden puso en marcha un cambio del llamado “Costo Social del Carbono” que impone un castigo punitivo de $51 por tonelada de CO2 a la industria del petróleo y el gas. Ese movimiento, establecido bajo la autoridad puramente del poder ejecutivo sin el consentimiento del Congreso, está generando un coste devastador para la inversión en petróleo y gas en los EE. UU., un país que solo dos años antes era el mayor productor de petróleo del mundo.

=> Joseph Toomey, la inflación energética fue diseñada, (en pdf)

Matando la capacidad de refinar

Peor aún, las reglas ambientales agresivas de Biden y los mandatos de inversión ESG de BlackRock están acabando con la capacidad de refinería de EE. UU. Sin refinerías no importa cuántos barriles de petróleo se saquen de la Reserva Estratégica de Petróleo. En los primeros dos años de la presidencia de Biden, EE. UU. disminuyó su capacidad de refinación de gasolina y diésel en alrededor de 1 millón de barriles por día, algunos debido al colapso de la demanda de covid, la caída más rápida en la historia de EE. UU. Estos cierres de refinerías son permanentes. En 2023, se cerrará una capacidad adicional de 1,7 millones de bpd como resultado de la desinversión de BlackRock y Wall Street ESG y las regulaciones de Biden.

Cómo Blackrock USA y la UE desencadenaron la crisis energética mundial
Caída de la capacidad de refino USA a partir de enero del año 2020

Hay que comentar aquí que la Covid ha supuesto una ayuda a los planes de ESG y de la Agenda 2030 al forzar los cierres debido a la disminución de la demanda que se ocasionó.

Los factores que siguen impulsando el precipitado descenso de la capacidad de refinado son

  • los mandatos sobre uso de biocombustibles
  • las políticas de los inversores y de las empresas en materia de ASG
  • el apoyo federal a los vehículos eléctricos
  • una administración con personal que considera los combustibles fósiles como obra del diablo.
  • un entorno político generalmente hostil.

Citando la fuerte desinversión de Wall Street en petróleo y las políticas antipetróleo de Biden, el director ejecutivo de Chevron declaró en junio de 2022 que no cree que EE. UU. construya nunca otra refinería nueva.

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BlackRock, Biden y Ursula von der Leyen montan la tormenta perfecta

Larry Fink, miembro de la Junta del Foro Económico Mundial de Klaus Schwab, se une a la UE, cuya presidenta de la Comisión de la UE, la notoriamente corrupta Ursula von der Leyen , dejó la Junta del FEM en 2019 para convertirse en la jefa de la Comisión de la UE. Su primer acto importante en Bruselas fue impulsar la agenda EU Zero Carbon Fit for 55. Eso impuso importantes impuestos al carbono y otras restricciones sobre el petróleo, el gas y el carbón en la UE mucho antes de las acciones rusas de febrero de 2022 en Ucrania.

“La Legislación Europea sobre el Clima hace de la consecución del objetivo climático de la UE de reducir las emisiones de la UE en al menos un 55 % de aquí a 2030 una obligación jurídica”.

El impacto combinado de la agenda ESG fraudulenta de Fink en la administración Biden y la locura del carbono cero de la UE está creando la peor crisis energética e inflacionaria de la historia.

(FiN) Cómo Blackrock USA y la UE desencadenaron la crisis energética mundial

FiN

La UE es culpable de la crisis energética

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