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La vacuidad del hombre masa postmoderno

06/12/2024

Escritor Español Petrusvil

Poeta, escritor, divulgador y analista.
Tiempo de lectura 2 minutos.
La vacuidad del hombre masa postmoderno

La vacuidad del hombre masa postmoderno

La vacuidad del hombre masa postmoderno

NAVIDAD 2024
Sevilla inaugura la campaña navideña con el encendido de las luces. Miles de personas se reunieron en la Avenida de la Constitución para dar la bienvenida a la Navidad con el tradicional encendido de luces. Un acto que se ha convertido en una de las fechas más señaladas en los previos a las fiestas. En una gran celebración, en la que no faltó música y animación de todo tipo, niños y mayores disfrutaron de una velada que se prolongó varias horas.

ABC Domingo 1 de diciembre de 2024

¡La gente se tira a la calle solo para el fútbol o ver luces! Me observaba una amiga.

Ortega atinó con su libro «La rebelión de las masas» en el que apuntaba el advenimiento del «hombre masa», es decir una clase de hombre vano, escaso de entenderas, en cierto modo más animalillo u homínido primario que hombre en sí- entendámoslo como querencia intrínseca a lo manadil-; excesivo en el vivir «masificadamente», no son nadie por si mismos sino que en la masa encuentran la razón de su vida lúdica, el acomodo junto a los que les son rebajadamente afines.

Basta observar los modelos humanos y sociales de hoy en día que son hombres vacíos detrás de la fachada mediática que proyectan.

Esto ocurre, se difunde en todos los ámbitos de la sociedad, también en la política, en los pensadores, en la literatura y en la poesía, infectando todas las artes mayores con la vacuidad de las mayorías.

El consumismo hedónico de hoy en día encuentra en estos «hombres masa» el cliente perfecto, compulsivo en las compras y en la asistencia a eventos masificados.

Para mí es un tipo de hombre que no se inquiere en los porqués, no quiere mirarse por dentro, y mira obsesivamente fuera de sí. Le resulta esto más grato que preocuparse o pensar en las cosas trascendentes y mora en la mullida comodidad del entretenimiento vital.

Lo elevado requiere esfuerzo y sufrimiento por lo que es desechado por este hombre postmoderno que se agosta en la comodidad lábil del nihilismo y se pregona como superhombre, una elevación artificiosa que oculta su bajeza moral y espiritual.

Antes el hombre en su humildad se reconocía a sí mismo en su poquedad, acotaba su vida a su capacidad real. Ahora vive en una ensoñación que no es otra cosa que creerse el dios creador de su vida sin preguntarse jamás de dónde viene ni a dónde va: Una transcendencia estéril porque sólo le conduce a una vacía muerte eterna.

Toda esta elevación falsa, que no se constituye más que en ortopédicas calzas humanas de los egos inflados, requiere de la masificación de los actos que reúnen al rebaño para su gozo gonadal. Se puede decir que la estética que era consecuencia de la ética, ha tomado las riendas del hombre que, sin someterse a la segunda, se extasía como un animalillo ante lo espectacularmente bello, sin embargo, es el vacío que nunca se llena y por eso requiere de la repetición contínua, porque cada vez se necesita más, porque nunca llena. Ese ansia volcada en el entretenimiento necesita cada vez más y grandiosos espectáculos.

La luz es algo que siempre ha extasiado a los animales, que la miran sin entender nada, el hombre post moderno la mira arrobado en sus sentidos y en la comunión masiva de los mismos. El hedonismo siempre ha sido explosivo, satisfactorio por un breve momento, pero no llena sino que conduce a un vacío existencial cada vez más profundo. Dentro de la masa ese vacío parece ocultarse pero la mayoría de la vida el hombre la pasa solo y lo siente, le pesa como una losa.

La solución a ello no es repetirse en lo mismo, ni vivir contínuamente en el rebaño, sino mirarse por dentro y ser conscientes de la condición humana que, por dura y dolorosa que sea, siendo asumida libera al hombre y eleva su mirada.

(FiN) La vacuidad del hombre masa postmoderno

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By Petrusvil