El Papa no quiso firmar la supresión de la Misa Tradicional
El Papa no quiso firmar la supresión de la Misa Tradicional

El 16 de julio, día de Nuestra Señora del Carmen y tercer aniversario del polémico Traditiones custodes, era el señalado. Iba a salir un nuevo documento de la Santa Sede poniendo punto final a la misa tradicional. Se decía que iba a quedar reservada exclusivamente a los llamados “institutos Ecclesia Dei”. Era la solución final anunciada.
Yo, personalmente, creo que fue por la intercesión de la misma Virgen Santísima del Carmen que nada sucedió ese 16 de julio de 2024.
Y ya ha comenzado a comentarse en los mentideros vaticanos lo sucedido. ¿Qué ocurrió?
Dicho documento existe desde fines de 2021. Se pretendió que en febrero de 2022 lo firmara el Papa Francisco en forma de “constitución apostólica” pero no sólo se negó a hacerlo sino que sacó destempladamente de su despacho a quien le llevó la propuesta, el cardenal Arthur Roche .
El cardenal Arthur Roche, desde ese día, no ha sido vuelto a recibir personalmente por el Papa Francisco. Cosa inhabitual al tratarse del prefecto de uno de los dicasterios vaticanos, es secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
Y el motivo del desprecio pontificio, es que fue Roche el torpe redactor e impulsor de Traditiones custodes que tantos problemas le ha generado al papa. Si bien el documento fue apoyado por varios cardenales de curia, como Ouellet, Stella y Parolin, la cara visible fue Roche. Y Francisco ha entendido que ese documento fue un error que le ha traído más dolores de cabeza que otra cosa. Y no porque tenga él una especial simpatía por la misa tradicional sino porque percibió la oposición de los grupos que sostienen la importancia de la Misa Tradicional, los cuales, han ido creciendo paulatinamente.
Un dicasterio con un prefecto tan conflictivo, ha provocado que, en Culto Divino, haya surgido una voz interna muy potente. El líder real es el arzobispo Vittorio Viola, secretario del dicasterio que es un talibán de la liturgia reformada y ha lanzado la intifada contra la misa tradicional. Este arzobispo está desesperado por conseguir la púrpura cardenalicia que, sabe, que o la consigue en este papado o no la conseguirá jamás. Así este nuevo embate del 16 de julio de 2024 contra la Misa Tridentina que por ahora se ha neutralizado, habría sido impulsado por Mons. Viola y no por el cardenal Roche que ya se quemó con su Traditiones custodes y en el intento de febrero de 2022.

secretario de la
Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos con el rango de arzobispo.
Sea como fuere, el documento habría llegado a manos del Papa Francisco, quien después de estudiarlo no quedó convencido. Por varios motivos. En primer lugar, y el más el importante, porque la liturgia no es su guerra. Demasiados problemas le causó Traditiones custodes para agenciarse otros nuevos. Y porque, como siempre previene a quienes lo visitan, es sumamente cuidadoso a la hora de hacer mártires. Un documento tan restrictivo como el que le habían presentado, generaría una legión de mártires, entre sacerdotes y fieles. Y eso no es algo que él se pueda permitir: no tendría el control de daños requerido para ello.
Por otro lado, habían ido llegando al escritorio del Papa solicitudes de muchos obispos, sacerdotes, fieles y personalidades del mundo rogándole que no diera este paso. Y, al parecer, surtieron efecto. Fue también aconsejado por un grupo de cardenales y prelados que, sin tener simpatías por la liturgia tradicional, consideran que la oposición a la misa tradicional de Viola, Grillo y los suyos, estaba impregnada de un odio indisimulado, tratándose de una exageración que acabaría dañando no solamente a la Iglesia como cuerpo místico de Cristo sino al papado.
Pero los motivos de estos cardenales y monsignori consejeros, no serían solamente esos. Saben que la salud del Papa está declinando; lentamente, pero declinando, y que no falta mucho para que las campanas de San Pedro doblen a muerto. Toman en consideración que el próximo papa necesariamente será un moderado y que otro pontificado como el de Francisco terminaría con la Iglesia. Y, por eso mismo, quieren desde ya ir preparando el terreno en el que aterrizarán, y prefieren hacerlo en territorio moderado a fin de ganarse anticipadamente las gracias del nuevo pontífice.
(FiN)
By Petrusvil













