
Descubren que la inmigración es un problema

‘La inmigración es un problema, no tengas miedo de admitirlo’.
Juan Soto Ivars
Ahora las portavocías mediáticas de la progredumbre, descubren, ¡oh misterio insondable!, que la inmigración es un problema. Nada nuevo.
Estos redomados poseedores de la verdad, estos seres de luz bañados en su autoatribuida superioridad moral – nadie atina a comprender cómo alcanzaron tal status terreno- tienen la desfachatez congénita de crear un serio problema y luego aparecer como salvadores de la sociedad denunciándolo. El nihilismo lo practican en grado sumo con un exuberante hedonismo moral.
Cuántos años llevan los ‘malvados fascistas’ denunciando tamaño destrozo demográfico, la vida gratuita del moro y su numerosa prole que chupa voluptuosamente de la inmensa teta presupuestaria que pagamos todos, la inseguridad en nuestras calles y la proliferación de ghetos donde impera la sharia.
Cuando la europa norteña lleva tiempo sufriendo las consecuencias de la inmigración ilegal después de descubrir con horror que eso de la multiculturalidad y la integración era un imposible orgánico, vienen estos a descubrir lo que todos ya sabíamos.
Que cuando la sustitución poblacional empieza a mostrar su verdadera faz devastadora estos petimetres, mesiánicos deconstructivistas, clamen al cielo y se rasgen las vestiduras no significa nada. Se la cogerán con papel de fumar. Pues sólo admiten el problema pero no están por solucionarlo ni por parar la invasión que pusieron en marcha años ha.
Sólo se confiesan de su pecado para lavar su moralina presuntuosa pero seguirán cometiéndolo con absoluto descaro. En cierto modo es una sublimación tan teatralizada como falsaria, la exaltación del alma progreta.
Ellos controlan el debate y dictan cuando y de que manera toca hablar del tema. Arreglarlo ya es otra cosa, pero protejan sus bolsillos que idearán pseudosoluciones que pasarán por meternos la mano en la ‘butxaca’.
(FiN)
Petrusvil













