
Quintillas al medio centenario
Quintillas al medio centenario
Ahora que, al fin, nos vemos/
cuéntame muy desprendido/
lo que de tu vida ha sido/
fuera que no retornemos/
hasta otro medio siglo./
Si tu ilusión se ha cumplido/
Si tu caudal dio relieve/
con afluentes bien henchidos/
Cuéntame amigo querido/
si la vida te fue leve/
Yo te contaré lo mío/
y cuanto de menos te eché/
Si se ha hecho largo o breve/
caminar nuestro camino/
tan cerca nuestro destino/ (*)
Y cuando acabemos de hablar/
quédate un rato conmigo/
Disfrutemos poder estar/
al cobijo deste abrigo/
que la amistad ha cosido/ (*)
Divirtámonos, mi amigo/
Vivamos nuestra alegría/
de encontrarnos este día/
que es gozo bien merecido/
tan en buena compañía/
Y recordémos con júbilo/
los tiempos de lozanía,/
acervo que nos unía/
en aquel fulgor lúdico/
que nos llenó de osadía/
Paremos el tiempo a porfía,/
libemos como Dionisio,/
demos al manjar su sitio,/
bailemos de amanecida/
como en un paraíso/
Brindemos por nuestra vida,/
recordando lo urdido/
pues lo hecho no se olvida/
que ese año dejó una herida/
de afecto entretejido./
Dios nos dio tiempo medido/
para esta hermosa alegoría/
y quiso fijar el día/
para sabernos queridos/
en tamaña algarabía./
By Petrusvil
En Valldoreix, a 5 de junio de 2024
Nota del autor: La quintilla es una estrofa de la métrica en lengua castellana que consiste en cinco versos de ocho sílabas (octosílabos) o menores con dos rimas consonantes distribuidas según el principio de que no pueden tener la misma rima tres versos seguidos, ni acabar en pareado ni quedar alguno suelto o sin rima. Fue utilizada frecuentemente en el teatro clásico del Siglo de Oro, en partes narrativas y líricas. En la poesía popular se pueden encontrar combinaciones de cinco versos con rima asonante y algún verso corto.
(*) En la tercera y cuarta quintilla me he tomado la licencia poética de acabar en pareado – cosa no permitida- por mantener el ritmo del verso. Vamos, que a mí me gusta más. Por eso, esta poesía, no pasaría el visto bueno del profe de literatura, José Luís Moreno Siles, que argüiría que la forma correcta debiera ser:
Y cuando acabemos de hablar/
quédate un rato conmigo/
al cobijo deste abrigo/
disfrutemos poder estar/
pues la amistad lo ha cosido/













