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Concierto versal de Año Nuevo (Poesía Sinfónica)

31 de diciembre de 2015
Escritor español Petrusvil: Japalpilpa

Petrusvil, escritor español.

Tiempo de lectura 4 minutos
Concierto versal de Año Nuevo (Poesía Sinfónica)

Tabla de contenidos

 Tiempo de lectura: 5-6 minutos   Concierto versal de Año Nuevo  (Poesía Sinfónica)

Las cuatro estaciones de Petrusvil

Introito

Las cuatro hacen rueda

Niñas sin edad

Giran con parsimonia

al son de la nana solar.

Primer Movimiento: Corazón despierto

Cuando lágrimas de nieve

ponen chorreras de plata

en la faz de las montañas.

Y caducifolios durmientes

ponen algodoncillos esmeraldas

en sus resecas ramas.

Cuando racimos insectiles

cortejan pistilos de néctar

en su febril deambular

y huelo vírgenes

,verdemares aromas

de tierra mojada.

Cuando explota lo verde

en voluptuosa sinfonía

de lozana flora 

y el azahar florece

entre azules brisas

de fragancia roja.

Solo

Entonces sé

Entonces sólo

,tiernamente, lo sé

Vital  te percibo

profundamente sé:

que contigo sigo.

Otra vez

Sentado en tus rodillas

de bronce acrisolado

siento tu cálida acogida

y la vida, alelado, libo.

Otra vez

Madre de miel tierna

Me siento vivo

Renuevas mi savia

Coloras mis caminos

Otra vez

Mientras gira la ruleta

de los cuatro números

con intensa conciencia

ensimismado me digo:

Coral

A la rueda.

A la rueda

Juegan las niñas

Y yo las veo danzar

Sólo puedo mirar

como danzan

Cual tiovivo giran

A la rueda.

A la rueda

Juegan las niñas.

En su jugar

va pasando la vida.

Inexorable pasar

de noria revivida

A la rueda.

A la rueda

Juegan las niñas.

Giran y giran

Leves y suspendidas

Juveniles y añejas

Adorables niñas.

Segundo movimiento: Corazón henchido

Cuando mares de mieses

ponen olas doradas

en las alisadas lomas.

Y las sombras de los arboles

ponen cobijos de añoranzas

bajo oasis de ramas

Cuando negros nubarrones

ponen rayos de plata

y truenos de sonata

Y la siesta parece

poner el día en plural 

Transmuta tiempo en mar

Cuando cálidos resoles

alientan sobre las hojas

somnolencias reposadas

Y sólo refresca el ambiente

el flujo cantarín del agua

Que abraza el aire, enamorada.

Solo

Entonces sé

Entonces sólo

,tiernamente, lo sé

Vital  te percibo

profundamente sé:

que contigo sigo.

Otra vez

Sentado en tus rodillas

de bronce acrisolado

siento tu cálida acogida

y la vida, alelado, libo.

Otra vez

Madre de miel tierna

Me siento vivo

Renuevas mi savia

Coloras mis caminos

Otra vez

Mientras gira la ruleta

de los cuatro números

con intensa conciencia

ensimismado me digo:

Coral

A la rueda.

A la rueda

Juegan las niñas

Y yo las veo danzar

Sólo puedo mirar

Como danzan

Cual tiovivo giran

A la rueda.

A la rueda

Juegan las niñas.

En su jugar

Va pasando la vida.

Inexorable pasar

De noria revivida

A la rueda.

A la rueda

Juegan las niñas.

Giran y giran

Leves y suspendidas

Juveniles y añejas

Adorables niñas.

Tercer movimiento: Corazón pleno

Cuando las gentes humildes 

disfrutan la recolecta.

– en la estación gozosa –

y cada año repiten

la fiesta de la cosecha

de la civilización vieja .

Cuando se llena el paisaje

de colores rojo y tierra:

 Reino impresionista.

Frutos de castaños y perales.

Membrillos y manzanas.

– el campo la vida premia-

Cuando un pálido ocre

invade las hojas

Y el viento las libera.

En su baile culminante

caen livianas, pausadas,

de su verdor desnudas.

Solo

Entonces sé

Entonces sólo

,tiernamente, lo sé

Vital  te percibo

profundamente sé:

que contigo sigo.

Otra vez

Sentado en tus rodillas

de bronce acrisolado

siento tu cálida acogida

y la vida, alelado, libo.

Otra vez

Madre de miel tierna

Me siento vivo

Renuevas mi savia

Coloras mis caminos

Otra vez

Mientras gira la ruleta

de los cuatro números

con intensa conciencia

ensimismado me digo:

Coral

A la rueda.

A la rueda

Juegan las niñas

Y yo las veo danzar

Sólo puedo mirar

Como danzan

Cual tiovivo giran

A la rueda.

A la rueda

Juegan las niñas.

En su jugar

Va pasando la vida.

Inexorable pasar

De noria revivida

A la rueda.

A la rueda

Juegan las niñas.

Giran y giran

Leves y suspendidas

Juveniles y añejas

Adorables niñas.

Cuarto movimiento: Corazón recogido

Cuando todo parece que duerme

y el frío los sentidos  despierta,

el alma hiberna y sueña

Se viste de vaho el ambiente

Las nubes semejan grises rejas

Y el sol porfía en su tenue alumbrar

Cuando perennes siempre verdes

Ofrecen al cielo blanco sus copas

-donde  rezagadas aves reposan-

Para alumbrarlas de fríos diamantes

Y colgarlas de mil luminosas cosas

Que celebran la milenaria Natividad

En las casas la humanidad se acoge

Antes de estrujarse las manos

En la chimenea se calientan,

En fraternal encuentro comen,

 beben el vino de la alegría

Y cuentan historias viejas.

Solo

Entonces sé

Entonces sólo

,tiernamente, lo sé

Vital  te percibo

profundamente sé:

que contigo sigo.

Otra vez

Sentado en tus rodillas

de bronce acrisolado

siento tu cálida acogida

y la vida, alelado, libo.

Otra vez

Madre de miel tierna

Me siento vivo

Renuevas mi savia

Coloras mis caminos

Otra vez

Mientras gira la ruleta

de los cuatro números

con intensa conciencia

ensimismado me digo:

Coral

A la rueda.

A la rueda

Juegan las niñas

Y yo las veo danzar

Sólo puedo mirar

Como danzan

Cual tiovivo giran

A la rueda.

A la rueda

Juegan las niñas.

En su jugar

Va pasando la vida.

Inexorable pasar

De noria revivida

A la rueda.

A la rueda

Juegan las niñas.

Giran y giran

Leves y suspendidas

Juveniles y añejas

Adorables niñas.

FiN de la Poesía

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Video del Concierto de Año Nuevo 5 de enero de 2021

Concierto versal de Año Nuevo (Poesía Sinfónica)

FiN

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