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Concierto versal de Año Nuevo (Poesía Sinfónica)

31/12/2015

Escritor Español Petrusvil

Poeta, escritor, divulgador y analista.
Tiempo de lectura 3 minutos.
Concierto versal de Año Nuevo (Poesía Sinfónica)

Tabla de contenidos

Concierto versal de Año Nuevo (Poesía Sinfónica)

Las cuatro estaciones de Petrusvil

Introito

Las cuatro hacen rueda
Niñas sin edad
Giran con parsimonia
al son de la nana solar.

Primer Movimiento: Corazón despierto

Cuando lágrimas de nieve
ponen chorreras de plata
en la faz de las montañas.
Y caducifolios durmientes
ponen algodoncillos esmeraldas
en sus resecas ramas.

Cuando racimos insectiles
cortejan pistilos de néctar
en su febril deambular
y huelo vírgenes
, verdemares aromas
de tierra mojada.

Cuando explota lo verde
en voluptuosa sinfonía
de lozana flora 
y el azahar florece
entre azules brisas
de fragancia roja.

Solo

Entonces sé
Entonces sólo
, tiernamente, lo sé
Vital  te percibo
profundamente sé:
que contigo sigo.

Otra vez
Sentado en tus rodillas
de bronce acrisolado
siento tu cálida acogida
y la vida, alelado, libo.

Otra vez
Madre de miel tierna
Me siento vivo
Renuevas mi savia
Coloras mis caminos

Otra vez
Mientras gira la ruleta
de los cuatro números
con intensa conciencia
ensimismado me digo:

Coral

A la rueda.
A la rueda
Juegan las niñas
Y yo las veo danzar
Sólo puedo mirar
como danzan
Cual tiovivo giran

A la rueda.
A la rueda
Juegan las niñas.
En su jugar
va pasando la vida.
Inexorable pasar
de noria revivida

A la rueda.
A la rueda
Juegan las niñas.
Giran y giran
Leves y suspendidas
Juveniles y añejas
Adorables niñas.

Segundo movimiento: Corazón henchido

Cuando mares de mieses
ponen olas doradas
en las alisadas lomas.
Y las sombras de los arboles
ponen cobijos de añoranzas
bajo oasis de ramas

Cuando negros nubarrones
ponen rayos de plata
y truenos de sonata
Y la siesta parece
poner el día en plural 
Transmuta tiempo en mar

Cuando cálidos resoles
alientan sobre las hojas
somnolencias reposadas
Y sólo refresca el ambiente
el flujo cantarín del agua
Que abraza el aire, enamorada.

Solo

Entonces sé
Entonces sólo
, tiernamente, lo sé
Vital  te percibo
profundamente sé:
que contigo sigo.

Otra vez
Sentado en tus rodillas
de bronce acrisolado
siento tu cálida acogida
y la vida, alelado, libo.

Otra vez
Madre de miel tierna
Me siento vivo
Renuevas mi savia
Coloras mis caminos

Otra vez
Mientras gira la ruleta
de los cuatro números
con intensa conciencia
ensimismado me digo:

Coral

A la rueda.
A la rueda
Juegan las niñas
Y yo las veo danzar
Sólo puedo mirar
como danzan
Cual tiovivo giran

A la rueda.
A la rueda
Juegan las niñas.
En su jugar
va pasando la vida.
Inexorable pasar
de noria revivida

A la rueda.
A la rueda
Juegan las niñas.
Giran y giran
Leves y suspendidas
Juveniles y añejas
Adorables niñas.

Tercer movimiento: Corazón pleno

Cuando las gentes humildes 
disfrutan la recolecta.
– en la estación gozosa –
y cada año repiten
la fiesta de la cosecha
de la civilización vieja .

Cuando se llena el paisaje
de colores rojo y tierra:
 Reino impresionista.
Frutos de castaños y perales.
Membrillos y manzanas.
– el campo la vida premia-

Cuando un pálido ocre
invade las hojas
Y el viento las libera.
En su baile culminante
caen livianas, pausadas,
de su verdor desnudas.

Solo

Entonces sé
Entonces sólo
, tiernamente, lo sé
Vital  te percibo
profundamente sé:
que contigo sigo.

Otra vez
Sentado en tus rodillas
de bronce acrisolado
siento tu cálida acogida
y la vida, alelado, libo.

Otra vez
Madre de miel tierna
Me siento vivo
Renuevas mi savia
Coloras mis caminos

Otra vez
Mientras gira la ruleta
de los cuatro números
con intensa conciencia
ensimismado me digo:

Coral

A la rueda.
A la rueda
Juegan las niñas
Y yo las veo danzar
Sólo puedo mirar
como danzan
Cual tiovivo giran

A la rueda.
A la rueda
Juegan las niñas.
En su jugar
va pasando la vida.
Inexorable pasar
de noria revivida

A la rueda.
A la rueda
Juegan las niñas.
Giran y giran
Leves y suspendidas
Juveniles y añejas
Adorables niñas.

Cuarto movimiento: Corazón recogido

Cuando todo parece que duerme
y el frío los sentidos  despierta,
el alma hiberna y sueña
Se viste de vaho el ambiente
Las nubes semejan grises rejas
Y el sol porfía en su tenue alumbrar

Cuando perennes siempre verdes
Ofrecen al cielo blanco sus copas
-donde  rezagadas aves reposan-
Para alumbrarlas de fríos diamantes
Y colgarlas de mil luminosas cosas
Que celebran la milenaria Natividad

En las casas la humanidad se acoge
Antes de estrujarse las manos
En la chimenea se calientan,
En fraternal encuentro comen,
 beben el vino de la alegría
Y cuentan historias viejas.

Solo

Entonces sé
Entonces sólo
, tiernamente, lo sé
Vital  te percibo
profundamente sé:
que contigo sigo.

Otra vez
Sentado en tus rodillas
de bronce acrisolado
siento tu cálida acogida
y la vida, alelado, libo.

Otra vez
Madre de miel tierna
Me siento vivo
Renuevas mi savia
Coloras mis caminos

Otra vez
Mientras gira la ruleta
de los cuatro números
con intensa conciencia
ensimismado me digo:

Coral

A la rueda.
A la rueda
Juegan las niñas
Y yo las veo danzar
Sólo puedo mirar
como danzan
Cual tiovivo giran

A la rueda.
A la rueda
Juegan las niñas.
En su jugar
va pasando la vida.
Inexorable pasar
de noria revivida

A la rueda.
A la rueda
Juegan las niñas.
Giran y giran
Leves y suspendidas
Juveniles y añejas
Adorables niñas.

Publicada el 31 de diciembre de 2015

Escrita en noviembre de 2000

FiN

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Video del Concierto de Año Nuevo de enero de 2021

Concierto versal de Año Nuevo (Poesía Sinfónica)

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Felicitación de Navidad

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