
A una mujer | A una rosa
A una mujer | A una rosa
El canto de tus lágrimas,
tu suspiro engalanado,
conmueven el corazón
de cualquier ser humano.
Y tu, rosa de pasión,
sigues pasando de mano en mano
queriendo encontrar el amor.
A tu sentido ser amado.
Te mancharás de deshonras y pecados.
Y cuando llegue el amor
y le ofrezcas tus pétalos
no los querrá por viejos y gastados.
Quizás encuentres felicidad
en cualquiera de tus esquinas
si a tu hombre, de verdad,
no le importan tus espinas.
Jardines sombrios de tu mente.
Ojos que tu pasado buscan.
Hombres que amarte quieren
y tus sombras les asustan.
Que larga será tu historia
Que angosta será tu vida
No tendrás memoria
ya sin nietos que te oigan.
Sevilla, 4 de octubre de 1976
By Petrusvil














