Nos basta con la humildad

Siendo hombres, tan solo, podemos alcanzar cierta similitud o grado minúsculo de la deidad, en la medida en que estamos hechos a su imagen y semejanza. Pero sustancialmente siempre, en última estancia, sólo somos hombres y cualquier pretensión que vaya extemporánea o en exceso más allá de nuestra propia naturaleza de poquedad, de nuestra humilde … Sigue leyendo Nos basta con la humildad